.
AVISO: Se me ha ido bastante la olla... XD (y hay lectura para rato)
Aeren... diosa de los ikecuentos, en un día tan bonito como hoy... creo que también te mereces un ikecuento, así que aquí va mi intento...
Había una vez una islita lejana, situada no se sabe muy bien donde (bueno si, en mi loca cabeza), llamada ISLA IKEMINIL:
Dicha islita se dividía en 6 reinos: Matsulandia, Kamelandia, Ikulandia, Ryolandia, Yamalandia, y por úlitmo, Ikelandia, que era el reino que gobernaba a todos.
Excepto Ikelandia, cada reino tenía ya su principito. Matsulandia tenía al adorable y sonriente Jun-chan, Kamelandia tenía al adorable y dulce Kame-chan, Ikulandia tenía al adorable y divertido Iku-chan, Ryolandia tenía al adorable y achuchable Ryo-chan y Yamalandia tenía al adorable y sepsioso Yamapi-chan (si, todos eran adorables y prometían mucho jujujuuu...).
Pero Ikelandia no tenían aún principito o principita... hasta que después de unos añitos de espera, un feliz y placentero día (pa que negarlo) la Reina se quedó embarazada de la que sería la futura princesita Aeren, que acabó naciendo un ikelindo 20 de Enero.
En motivo de su ceremonia de bautismo, los Reyes invitaron a su castillo a los Reyes y principitos de los 5 reinos restantes, junto con la nobleza y la plebe. También fueron invitadas las 4 hadas que habitaban la Isla: Binilla, Hachi, Isa & Holic (sí, siempre han sido 4, lo que Disney no supo contar y crearon 3 xd)
Dichas
hadas eran bellas féminas mágicas e inmortales que protegían la Isla de todo mal. Aunque tenían una reputación que mantenían a toda costa,
en realidad eran unas fanáticas obsesas que soñaban día tras día con su ikemen favorito y estaban en continuamente en contacto entre ellas por sus respectivos
blogs ikeminiles, donde desvariaban a gusto bajo un pseudónimo
(of course) y la mayoría de sus lectores las tomaban por locas sin cura
(aunque no podían desengancharse de sus blogs porque no paraban de colgar sepsiosas y babeables fotos ikeminiles y compartían vicio altamente placentero).
Gracias a su magia un día les dió por chafardear el futuro de los principitos, y entonces
4 de ellos robaron el corazón de cada una de ellas. Binilla vivía en
Ryolandia,
Hachi en
Matsulandia,
Holic en
Ikulandia e
Isabel en
Yamalandia.
Cada una protegía a su principito para que nada ni nadie estropeara el futuro ikeminil que tenían por delante y esperaban ansiosas que se convirtieran en jovenzuelos y sepsiosos ikemens.
Volviendo a la ceremonia de bautismo, allí se decidió que el principito Kame sería su prometido (ehem, no negaremos que la magia de las hadas tuvo algo que ver... digamos que Kame era el único que quedaba libre... xd), aunque Kame con tan sólo 6 ikeañitos no estaba para estas cosas y pasó bastante del tema, como los otros principitos, que solo deseaban que la ceremonia terminara para irse a jugar tope happys al jardín.
Entonces las 4 hadas empezaron a conceder sus regalos, dones mágicos: Binilla le concedió un hermoso cabello dorado, Hachi una hermosa voz, Isa una dulce y preciosa sonrisa y... cuando Holic iba a pronunciar su don... algo irrumpió en la gran sala de palacio.
El único par de
gentuza seres que
no habían sido invitados aparecieron en un gran estruendo rodeados de un
gran humo negro (todo dios empezó a toser, si es k a ver... xd). Era
el brujo Severus Akanishi y su único hijo
Jinzarro.
Ambos
se creían superiores en todo (belleza, inteligencia...) y como no,
el papuchi estaba de mala leche por la invitación que brillaba por su asuencia (y aunque no lo dijo, porque el prometido NO había sido su hijo, por lo que perdía la oportunidad ser el futuro Rey de Ikelandia), y
antes de esfumarse lanzó una maldición a la pobre princesita Aeren, según la cual
moriría el día que cumpliera 16 años al pincharse el dedito con el huso de una rueca antes de la puesta de sol. Los Reyes quedaron destrozados de tristeza, pero como la hada
Holic aún no había concedido su don a Aeren,
usó sus poderes para cambiar la maldición de Severus: Aeren no moriría al pincharse con la rueca, si no que caería en un profundo sueño, del que sólo podría despertarla un beso de su verdadero amor.
En un intento de proteger a su hija, el Rey ordenó quemar todas las ruecas de la Isla. Y las hadas decidieron guardar sus varitas y vivir como mortales junto a la princesita en el Bosque Perdido de Ikelandia, para que así Severus no la encontrara. Naturalmente no dirían a la princesita que realmente era una princesa y ellas se harían pasar por sus tías.
Fue duro guardar sus varitas, pero claro, hubo algo a lo que no puedieron renunciar: el contacto con sus mundos bloggeros, sus descargas, sus consolas, videojuegos, libros y mangas. El frikismo corría por sus venas, tenían que tenerlo con ellas SI o SI, así que crearon un sótano en la cabaña, con entrada oculta a ojos de la princesita. Así mientras la princesita estaba ausente paseando mega happy por el bosque, ellas se ponían al día y deliraban en secreto jojojo...
Aeren fue creciendo y convirtiéndose en una
bella muchachita que disfrutaba cantando por el bosque mientras recogía florecitas. O por lo menos
eso creían las hadas, pero la verdad era que
Aeren disfrutaba con otra cosica...
Un día
algo inesperado pasó: algo que permitió que
Aeren tuviera
un poco de contacto con el mundo exterior. Con sus tiernos
10 añitos, un día volvió a la cabaña antes de lo normal y
sorprendió a sus tías haciendo algo extraño... por lo nerviosas que se pusieron al verla y por lo mucho que intentaban disimular
quién sabe qué. Entonces
Aeren encontró debajo de la butaca de tía
Isa un aparato muy extraño... y la muy pillina sin decir nada se lo quedó y
lo ocultó en su habitación. No tardó mucho en descubrir que era
una radio, y
cada noche, cuando sus tías ya dormían profundamente,
la encendía y disfrutaba de las canciones que sonaban. Y así...
surgió la magia... se enamoró perdidamente de una ikelinda voz... la voz de Kame, un miembro de un grupo llamado
KAT-TUN que sonaba frecuentemente, junto a otras delicias como
Arashi o
News.
A partir de entonces no había canción de Kame que Aeren no se aprendiera y cantara mientras paseaba por el bosque rodeada de sus amigos los animalitos.
Pasaron los años y finalmente llegó el día en que la princesita Aeren cumplía sus tiernos 16 añitos; y en consecuencia, las hadas tendrían que decirle quién era en realidad y devolverla a palacio tras la puesta de sol. No obstante, decidieron montarle una Fiesta Sorpresa de Cumpleaños, por lo que de buena mañana mandaron a Aeren a recoger muuuuchas fresitas.
Las hadas no eran precisamente muy buenas cocineras (no, no me pregunteis entonces como leñe la criaron, es un misterio hasta para Disney, fijo) y menos sabían coser... pero querían hacerle un bonito vestido y un delicioso pastel. Hachi insistió en usar las varitas de nuevo, pero las demás estaban convencidas de que lo podían lograr sin magia... (claro claroo... ¬¬). Después del gran fracaso, al final decidieron hacer caso a Hachi. Cerraron toda puerta y ventana y con sus añoradas varitas se pusieron manos a la obra.
Aeren paseaba por el bosque cantando Kizuna mientras recogía fresitas. Y mira que cosas que
por allí cerca paseaba el príncipe Kame (ya convertido en un sepsioso ikemen ñam ñam) con su caballo... y
oyó su canción cantada por una voz realmente hermosa.
Fue entonces a toda prisa siguiendo la voz, pero desafortunadamente su torpe caballo
lo tiró a un pequeño estanque. Para secarse un poco
se quitó la capa, el sombrero y las botas. Los animalitos que estaban junto a
Aeren lo vieron y decidieron crear un príncipe imaginario disfrazando al pobre búho con la capa y el sombrero, mientras un par de conejos se ponían cada uno en una bota para simular los pasos.
Aeren siguió cantando y bailando con el príncipe imaginario... pero entonces... Kame, que había seguido a los animalitos ladrones,
la vió... a la chica más hermosa que había visto jamás, con una increíblemente dulce voz. Sin que
Aeren se diera cuenta,
Kame hizo a un lado el príncipe imaginario y se puso en su lugar.
Tan sólo podía bailar... no le salía la voz teniendo al lado una voz tan hermosa. Aeren no tardó en darse cuenta que algo había cambiado, y al darse la vuelta
vió al chico más hermoso, sepsioso, babeable, secuestrable... que había soñado jamás... y encima mojado y con la camiseta medio abierta... ñam ñam ñam y ÑAM!!! Nada mejor para la vista... le subieron los coloretes e intentó apartarse tímidamente...
- No tengas miedo... es que he oído tu hermosa voz y no he podido evitar buscarte...
Porque este
chico de ensueño le estaba cogiendo la mano que si no se desploma...
su VOZ... la conocía tan bien... sólo le faltaba que cantara para estar segura...
Y se hizo el milagro... empezó a cantar Kizuna mientras la cogía entre sus brazos para bailar... Aeren tenía a su lado a Kame... a KAME!! El chico con el que tanto había soñado...
Cuando acabaron de cantar la canción,
Aeren "despertó" y recordó la continua insistencia de sus tías de que no se relacionara con nadie... y
se fue corriendo de vuelta a la cabaña... pero
Kame insistía en saber cuanto podría volverla a ver... y al final
Aeren le dijo que
esa misma noche en la cabaña del bosque.
Hachi,
Binilla,
Holic e
Isa ya tenían un exquisito
pastel a punto y un hermoso
vestido para
Aeren. Pero
Holic y
Binilla tuvieron una pequeña disputa con el color del vestido (
Binilla lo quería rosa y
Holic azul), y
eso hizo que la luz mágica de sus varitas saliera rebotada por la chimenea.
En consecuencia,
el fiel cuervo de
Jinzarro lo vió y se acercó para ver qué pasaba...
Enseguida oyeron como volvía
Aeren, lo acabaron de arreglar todo a toda prisa... y cuando
Aeren entró se encontró con la
bonita sorpresa (el vestido había acabado azul xd). Las
hadas enseguida notaron distinta a
Aeren...
DIOS (Jun)! Cantaba Kizuna! KIZUNA! ¿como leñe conocía la canción? Al darse cuenta que
se había enamorado de un desconocido le explicaron
quién era ella realmente y que
ya estaba comprometida con el príncipe del reino vecino... Aeren desolada rompió a llorar y se encerró en su habitación...
El cuervo de Jinzarro lo había visto todo......................
Poco antes de la puesta de sol,
las hadas llevaron a la princesa Aeren al castillo... pero
Aeren seguía en una profunda tristeza... para que llorara tranquila la dejaron
sola un ratito en una de las habitaciones.
Grave error... Jinzarro encantó a la princesa para que lo siguiera por un pasadizo oculto que se abría por la chimenea...
Cuando las hadas se dieron cuenta de la presencia maléfica de la familia
Akanishi ya fue
demasiado tarde... la princesa se había pinchado el dedo con el huso de una rueca y había caído en un profundo sueño... (pero no os preocupeis por ella, el sueño era muy placentero... salía Kame ligero de ropa... creo que no hace falta decir nada más XD o sí, clicar AQUÍ o AQUÍ ... bonitos sueños eh ^o^)
Hasta encontrar una solución,
las hadas decidieron dormir a todo el reino... hasta que Aeren no despertara no despertaría nadie...
Entonces recordaron que
Aeren había quedado con su amor en la cabaña, y se fueron volando hacía ella. Pero fue
demasiado tarde... la cabaña estaba destrozada,
Jinzarro lo había capturado... pero hubo algo que las sorprendió mucho... encontraron el sombrero del príncipe Kame!! Así que
el chico que Aeren había conocido era sin saberlo su prometido!!! Tenían ayudar al príncipe Kame a escapar de las sucias manos de
Jinzarro y su padre,
para que así besara a su amada y la despertara!!
Kame estaba
prisionero en una de las
celdas de la cueva donde vivía
Severus y su hijo. Las
hadas le proporcionaron a
Kame un
escudo mágico y una espada.
Y nuestro sepsioso y valiente príncipe Kame consiguió esquivar todas las trampas que esos dos cabezotas le ponían para cortarle el paso... y ya cabreados padre e hijo se transformaron en grandes babosas apestosas! Eeeecccssss... pero
Kame que era el mejor los hizo a trozitos y corrió junto a su amada, que dormía en la torre más alta del castillo.
Y así... nuestro príncipe Kame besó a su amada princesa Aeren,
y vivieron ikefelizes para siempre y tuvieron ikebebitos y esas cosas... oinsss... que potitooo!!! Sniifff sniiifff...
~ おわり ~
MENSAJE PERSONAL DE TU MATSUNIÑA

Ains...
mi dulce Aeren cumple 19 añitos!!!!!!!!
¡¡MUCHAS FELICIDADES!!
Espero que no estés mareada con tanta lectura al llegar a estas letras jajaja... no tengo ni por asomo tu habilidad para crear ikecuentos, pero
espero que mi intento te haya gustado!! Lo he hecho lo mejor que he podido y
espero haber conseguido sacarte más de una sonrisa, con eso ya soy feliz!!
Hace meses que me ronda por la cabeza la transformación de este cuento para tí, aunque me ha costado aclararme las ideas y conseguir que saliera algo que encajara en condiciones jajaja... espero que se entienda lo suficientemente bien. Los
dibujines también son de mi cosecha,
espero de corazón que te gusten!! Hacía tiempo que no cogía un lápiz para dibujar (bueno, desde el cumple de nuestra Ikuniña jeje), y suerte del querido photoshoppo que permite pintar en un perquete! jejejeje...
Ains, ojalá existiera esta islita Ikeminil que me he inventado ¿verdad? Pero sin Severus Akanishi y su hijo Jinzarro XD (¿se ha notado mi fiebre Harry Pottiana? ;-P)
Bueno mi niña, voy a lo importante en
este día tan y tan especial,
el día de tu Cumpleaños!! Espero que tengas un fantástico día, que te regalen muuuuuuuchas cositas, que tengas muuucho cariño y amor, que Kame te haga una visita (sin que tu noviete se entere ajaja),
y sobretodo que nuestras entradas te hayan alegrado aún más el día!!
Me ha encantado haberte conocido, y aún más haberte podido ver in person!! Eres un encanto y como ya sabes (o espero que sepas jeje) TE QUIERO MUUUUCHOOO~ y espero poder seguir gozando de tu amistad muchísimos años más. Por muy ocupadas que estemos
nuestra fiebre Ikeminil nunca morirá,
corre por nuestras venas, es como las Hadas del cuento, que no pudieron renunciar a sus vicios XD... jajajaja...
así que lo que nos unió estoy segura que seguirá vivo en nuestro interior por los siglos de los siglos (amén).
Gracias a tí, y al resto de las Ikeniñas, por ser tan especiales y sacarme siempre una sonrisa.
Os Quiero... y espero que a vosotras también os haya gustado el cuento!!!
¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS AEREN!!